"[1] Cónducete de este modo; mi querido Lucilio: rescátate para ti mismo, y el tiempo que hasta ahora o se te quitaba o se te escapaba o lo dejabas pasar, recógelo y consérvalo. Persuádete de que esto es así como te escribo: parte del tiempo se nos roba, parte se nos va sin saber cómo, parte se nos escurre. Pero la pérdida más vergonzosa es la debida a la negligencia. Y si quisieras fijarte en ello, encontrarías que la parte más grande de la vida se nos pasa haciendo mal, otra no pequeña sin hacer nada, y toda ella haciendo lo que no ha de hacerse"
CARTAS A LUCILIO, I
No hay comentarios:
Publicar un comentario