jueves, 2 de septiembre de 2010

¡NO TE PASES !




Cari discipuli:
Este espacio lo dedicó a ustedes que me inspiran cotidianamente. Contaré aquí lo más interesante de la semana. En los días pasados, durante la clase estuvimos recordando los géneros de los nombres en español: masculino y femenino y cómo algunas palabras simplemente cambian la terminación a por o, ejemplo: niño, niña, gato, gata, y un chico, con obvia intención de mostrar su superior conocimiento, con sus gestos y con el tono de sus palabras, comentó: maestra, a poco decimos "la silla" y "el sillo", lo cuál por ser a todas vistas absurdo, me hizo comentarle: “no te pases de listo”, porque me pareció que trataba de hacernos sentir menos sabios que él.
Yo les hice notar que en español hay muchas palabras cuyo género contrario es totalmente diferente. Tal ocurre con hombre-mujer, y otros que sólo pertenecen a uno de los géneros, como disco, no decimos, “disca”, o libro, libra, en este último caso la palabra libra tiene un significado propio. Aprovecho para recordarles, que en latín existe el género neutro.
Interesada en la frase que, un poco molesta dije al alumno, reflexioné:
¿Por qué nos pasamos de algo? Pocos, o nadie tal vez nos diría: “no te pases de amoroso”, “No te pases de simpático”, No te pases de bobo”, “No te pases de lanza” y otras frases parecidas.
Sí, es verdad, generalmente nos pasamos de. ¿Por qué lo hacemos? ¿Quizá porque queremos ser aceptados por los demás? Nos parece que si no pasamos el límite, en cuanto a demostrar nuestro amor, el otro u otros no se la van a creer.
Recuerdo a un alumno, de cursos pasados, que un día llegó con un arreglo floral más grande que él, no era muy alto, sorprendida le pregunté, con la secreta esperanza de que dijera: “es para usted, maestra” pero, dijo orgulloso “para mi novia, maestra, hoy cumplimos un mes de novios” Era imposible no sentirse abrumada por ese enorme arreglo que el joven apenas podía llevar. Creo que se pasó.
¿Cuál sería la mejor actitud en lugar de pasarse de? Alguno de mis guías espirituales (sí, cari discipuli, tengo varios) diría: no te pases, simplemente, sé. ¿Quieres que los demás perciban que eres muy amoroso? Sé amoroso en tu interior, contigo mismo, mírate al espejo y ama el reflejo de lo que eres, tus ojos, tu nariz, tu boca. “Pero es que mi nariz es muy grande, mi boca muy chiquita, mis ojos son negros y siempre los he querido tener verdes”, pondrás objeciones, cuando te veas. Pero si piensas que, gracias a tu nariz grande, o pequeña o regular puedes respirar; estar vivo y percibir los olores de todo lo que rodea, o, gracias a tus negros ojos, eres capaz de mirar los colores, de expresar tu enojo o amor, o incluso tu odio, recuerda que “hay miradas que matan”, todo esto, gracias a ellos, tendrías irremediablemente que amarlos. ¿Y qué decir de tu boca? con ella te alimentas, sonríes, cantas, gritas y muchas cosas más. Merecen tu amor, indiscutiblemente. Sé amoroso contigo y los demás te amarán, pero no porque les des algo, no porque los subas a tu auto, ni porque les invites el almuerzo. Te amarán por que perciben que te amas, te valoras, te cuidas. No necesitas exagerar tu amor hacia los demás, porque ellos, cada uno, está muy ocupado tratando de pasarse de. De inteligente, servicial, guapo.
Tú no les importas, cuándo te vean llegar dirán: ahí viene el pesado ese, ¡no lo soporto! O, si eres una chica, los muchachos dirán que eres una ofrecida, cuando tu solo querías mostrar tu cariño.
Cambia tu actitud hacia ti misma, guarda tu amor para ti y los demás percibirán que eres una persona completa, se acercarán y buscarán tu compañía, porque sienten que no tienen que dar nada a cambio, ni complacerte, simplemente como tú, ser como son.
Pero hay quienes se pasan de tímidos, de bromistas, de simpáticos, de tontos. No te pases. ¿Eres tímido?, simplemente sé, no te encierres en ti al grado de que los demás se sientan casi culpables de tu timidez, o te rechacen porque nunca opinas, nunca hablas, ni expresas tus ideas por miedo. La palabra tímido viene del latín timere: temer. ¿Acaso, quieres pasarte porque necesitas ese reconocimiento negativo? Se tímido en menospreciarte, en pensar que no vales, o que no mereces algo, sí, teme a eso. ¿Y estos chicos que se la pasan haciendo bromas de todo tipo para hacerse los simpáticos? ¡No se pasen! Las bromas, en exceso, llegan a convertirse en insultos a los demás, incluso agresiones personales. Sé agradable contigo mismo, sé alegre, cuando te encuentres con alguien a quien deseas atraer, internamente, ten el corazón dispuesto para apoyarte en tus inseguridades; cuenta tus chistes hacia dentro, tu sonrisa cautivará sin que digas una sola palabra.
¡Cari discipuli, no se pasen!

No hay comentarios:

Publicar un comentario